No hay año en el que no nos hagan reír a carcajadas o, al menos, nos arranquen unas cuantas sonrisas. Los famosos premios Ig Nobel, creados por la revista «Anales de Investigaciones Improbables», reconocen los diez estudios científicos más absurdos y disparatados de cada año. Son informes reales, pero sus planteamientos y conclusiones parecen de chiste o rozan el surrealismo. En su última entrega, celebrada este jueves en la Universidad de Harvard en Cambridge (EE.UU.), esta parodia de los Nobel ha reconocido los efectos positivos de montar en montaña rusa sobre los cálculos renales, cómo los enólogos pueden detectar la presencia de una mosca en una copa de vino por el olor, el uso de sellos para saber si el pene funciona correctamente o las bondades de hacerse una colonoscopia a uno mismo. Entre los premiados, un grupo español que ha estudiado los efectos de gritar y maldecir mientras conducimos. El objetivo de los galardones, el de su gran lema: «hacer reír y luego pensar».

Premio de Medicina: Un equipo de investigadores estadounidenses se ha llevado este galardón por proponer un curioso y animado método contra los cálculos renales: montar en una montaña rusa. Según Marc Mithcell y David Wartinger, los meneos y el subir y bajar violentamente ayudan al cuerpo a eliminar esas indeseables piedras. Pero no de cualquier manera. Según recoge la web de la revista «Science», la pareja probó unos modelos de riñón impresos en 3D en 20 viajes en el Ferrocarril de la Montaña Gran Trueno, en Disney World, Orlando, Florida. Sentados en las secciones posteriores de la atracción obtuvieron una tasa de éxito del 64% para pasar una piedra, en comparación con el 17% cuando estaban sentados en la parte delantera.

Premio de Antropología: Se lo ha llevado un grupo internacional por comprobar cómo, en los zoológicos, los chimpancés imitan a los visitantes humanos con tanta frecuencia como los humanos imitan a los chimpancés. Si es que nos parecemos tanto…

Premio de Biología: Ni aromas florales o de frutos rojos ni reminiscencias a madera. Científicos de Suecia, Colombia, Alemania, Francia y Suiza han demostrado que los expertos en vino pueden identificar con fiabilidad, por el olor, la presencia de una sola mosca en una copa de vino. Esto es tener una buena nariz y lo demás son tonterías. «El aroma de la mosca», se titula el estudio.

Premio de Química: Estos científicos portugueses han medido hasta qué punto la saliva humana es un buen agente de limpieza para superficies sucias. No nos hagamos cruces, que más de uno ha limpiado las gafas o la cara de un niño de aquella manera…

Premio de Educación médica: Estos médicos japoneses son unos autodidactas. Han conseguido hacerse una autocolonoscopia «en posición sentada» utilizando un instrumento «de rigidez variable y calibre pequeño». En su informe cuentan las «lecciones aprendidas».

Premio de Literatura: Este equipo internacional ha documentado algo que probablemente sospechábamos muchos. La mayoría de las personas que utilizan productos complicados no leen el manual de instrucciones.

Premio de Nutrición: Atención, porque como esta dieta se ponga de moda vamos a tener muchos problemas. Investigadores de Zimbabue y Tanzania han calculado que la ingesta calórica de una dieta de canibalismo humano es significativamente más baja que la de la mayoría de las otras dietas tradicionales de carne. Para tranquilidad de todos, estos investigadores no se dedicaron a zamparse a inocentes víctimas, se trata de un estudio sobre el paleolítico.

Premio de Medicina reproductiva: Estos urólogos de Japón, Arabia Saudita, Egipto, India y Bangladesh han dado un sorprendente uso a las estampillas postales. Las han utilizado para comprobar si el pene tiene erecciones espontáneas durante el sueño, un fenómeno que ocurre varias veces durante la noche en cualquier varón sano. En el estudio, que tiene el explícito nombre de «monitoreo con sellos de la tumescencia nocturna del pene», varios voluntarios masculinos se envolvieron el pene en un anillo de sellos postales a la hora de acostarse. Por la mañana, debían comprobar si había roturas en las estampas. Al parecer, cuentan en «Science», los científicos fabricaron sus propios sellos para el experimento, ya que usar el franqueo oficial de los Estados Unidos «requiere el permiso del Servicio Secreto».

Premio de la Paz: Y aquí podemos presumir de orgullo patrio. Se lo han llevado unos investigadores españoles, junto con colegas colombianos, por medir algo muy común pero bastante desagradable: la frecuencia, la motivación y los efectos de gritar y maldecir mientras se conduce un automóvil.

Premio de Economía: Se lo ha llevado una investigación sobre la efectividad de utilizar muñecos de vudú para tomar represalias contra los jefes abusones. Al superior no le pasa nada, pero uno se desahoga, que no es poco.

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