Crédito de la foto: (Alfie’s Army Official/PA)

 

Alfie Evans es un niño de casi dos años de edad, residente en Inglaterra. Debido a una enfermedad metabólica que no ha podido ser diagnosticada, tiene más de 16 meses de estar conectado a un respirador artificial. Los médicos han recomendado desconectar al niño para evitarle el sufrimiento, decisión que sus padres han objetado queriendo tener una segunda o tercera opinión médica.

“Están luchando para disponer de unos meses más para seguir buscando opciones. Esta es una postura que millones de padres de todo el mundo adoptarían”, ha afirmado su abogado.

Los jueces le han dado la razón al hospital Alder hey, pero sus padres han presentado un recurso de amparo y será este martes cuando la Corte de Apelación responderá si el niño debe o no ser desconectado. Ya los médicos han solicitado en otras ocasiones quitarles la custodia a sus padres porque consideran “inútil” mantenerlo con vida.

En la apelación, los padres han pedido trasladarlo a otro centro médico en Roma que se han ofrecido a darle una revisión más exhaustiva, según los médicos no toleraría el viaje y moriría.

 “Si Alfie muere en el viaje, morirá como un héroe. Morirá como un soldado. Merece vivir, merece que le podemos llevar a otro sitio y cualquier opción. Siempre tengo esperanza”, indicó su padre Thomas Evans.

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